¿Quieres ahorrar más en las facturas de la luz? La solución está en las vitrocerámicas de gas

Cocina recurriendo al gas para conseguir el mejor sabor y el mayor ahorro.

 

Las cocinas de los hogares han evolucionado muchísimo en los últimos años. Desde el tradicional hornillo de gas hasta las vitrocerámicas de inducción, capaces de calentar sartenes y ollas sin quemar a las personas en caso de tocar su superficie, hemos visto un despliegue realmente curioso e interesante que siempre aboga por lo mismo: eficiencia y comodidad.

 

Ambas cosas se han conseguido, pero en el camino han dejado un sacrificio bastante importante en muchas casas. Dado que los modelos más modernos de vitrocerámica, sean de inducción o de cualquier otra clase, abogan por la energía eléctrica como la principal fuente energética para generar calor, acaban haciendo que nuestra factura de la luz a final de mes se dispare muy por encima de lo normal.

 

Es cierto que calientan rápido, que son fáciles de usar y que permiten emplear muchos artilugios de cocina, además de que aportan bastante seguridad para evitar quemaduras; pero también es cierto que para hacer todo lo que hacen necesitan mucha electricidad y, por lo tanto, que paguemos más.

 

Por suerte, las alternativas siempre están ahí, esperando a que se acuda a ellas para evitar esta clase de problemas. Gracias a eso tenemos las vitrocerámicas de gas, una mezcla de mundos que aúna el acabado limpio de las vitrocerámicas con el calor y la energía de las tradicionales cocinas de gas. Una propuesta que te obliga a cambiar el pago de luz por el de propano o cualquier otro gas, que te puede invitar incluso a comprar propano a granel, pero que siempre lleva al ahorro.

 

¿Por qué una vitrocerámica de gas?

 

Hemos dicho que estas vitrocerámicas combinan lo mejor de dos mundos, y es literalmente así. Aunque ya llevan bastante tiempo entre nosotros, de hecho los primeros modelos aparecieron alrededor del año 2000, muchos todavía desconocen cuáles son sus bondades y por qué son tan recomendables para quienes buscan más libertad a la hora de cocinar, y también más capacidad de ahorro.

 

¿Alguna vez has mirado la cocina de cualquier restaurante profesional?, ¿lo que tienen los mejores cocineros? Jamás verás en esas instalaciones ni en sus casas una vitrocerámica al uso, siempre verás fogones y gas.

 

¿Por qué? Pues esa es la misma pregunta que hemos hecho antes y la que vamos a responder. Aunque hay diseños diferentes, algunos escondiendo el fuego bajo una capa de cristal o vitrocerámica que separa la fuente del objeto, otros dejando directamente el fuego al aire, pero rodeándolo todo de ese material cerámico-cristalino, todos acaban ofreciendo lo mismo.

 

En primer lugar, la mayor ventaja de tener estas vitrocerámicas es que no tienes problemas por usar determinados aparatos de cocina. Aquello de no poder utilizar recipientes de barro o incluso sartenes de hierro se acaba, ya que se recurre al fuego como principal fuente de calor, permitiendo utilizar estos componentes de batería de baño.

 

Por supuesto, además de eso, entra en juego el importante ahorro en energía. El gasto se reduce considerablemente, hasta el punto de que puedes ahorrar más de 100 euros anuales en luz. Es bueno para ti, para tu bolsillo y, también, para el medio ambiente, al recurrirse a una combustión que no daña el entorno de ninguna forma.

 

Hay otros aspectos que también hacen interesante el uso de vitrocerámicas de gas. Puedes, por ejemplo, aprovechar el calor residual, lo que queda cuando se apaga el fogón, para seguir cocinando, o incluso tener la total tranquilidad de saber que, aunque se vaya la luz por un corte, podrás seguir cocinando sin problema alguno. Este último es, de hecho, uno de los principales problemas de la mayoría de cocinas que tienen vitrocerámicas normales.

 

También hay que sumar otros aspectos complementarios como la facilidad de limpieza o incluso el contar con un aspecto moderno y adecuado incluso para las cocinas más vanguardistas. Lo cierto es que tiene un cúmulo de bondades tan grande que es difícil no decantarse por esta clase de aparato de cocina a la hora de montar una o renovar la de casa.

 

Esperamos que ahora sí entiendas por qué las vitrocerámicas de gas están empezando a sonar con tanta fuerza en los últimos años y, sobre todo, por qué cada vez se recomiendan más. Son la mejor alternativa que tienes ahora mismo si no quieres recurrir a lo más tradicional, como también si quieres evitar el uso de las vitrocerámicas normales por la cantidad de energía que gastan y por esas otras carencias que hemos señalado.

 

Ahorras, tienes más facilidades para cocinar y, además, puedes seguir aprovechando toda esa batería que pensabas que jamás podrías utilizar si renovabas. No necesitas más para poder decantarte por esta opción.

Autor entrada: admin

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