
Crear un packaging de cajas para jabon personalizado no es solo cuestión de diseño. Es un proceso estratégico que combina análisis, creatividad, técnica y producción. Cuando se sigue un buen proceso, el resultado no solo es atractivo, sino también funcional, coherente y alineado con los objetivos de la marca.
A continuación, te explicamos paso a paso cómo se crea un packaging personalizado, desde la idea inicial hasta el producto final.
1. Definición del briefing
Todo empieza con un buen briefing. En esta fase se definen los objetivos del packaging y se responde a preguntas clave:
- ¿Qué producto se va a empaquetar?
- ¿A quién va dirigido?
- ¿Cuál es el posicionamiento de la marca?
- ¿Dónde se va a vender (tienda física, e-commerce)?
Un briefing claro evita errores y ahorra tiempo durante todo el proceso.
2. Análisis del producto y del mercado
Antes de diseñar, es importante analizar:
- Características del producto (peso, tamaño, fragilidad)
- Competencia y referentes del sector
- Expectativas del consumidor
Este análisis ayuda a detectar oportunidades de diferenciación y a evitar soluciones poco adecuadas.
3. Elección del tipo de packaging
No todos los productos necesitan el mismo formato. En esta fase se define:
- Tipo de envase o caja
- Packaging primario y secundario
- Sistema de cierre
La elección debe equilibrar funcionalidad, coste y experiencia de usuario.
4. Diseño gráfico del packaging
Aquí entra en juego la creatividad. El diseño gráfico debe reflejar la identidad de marca y conectar con el público objetivo.
Se trabajan elementos como:
- Colores
- Tipografías
- Ilustraciones o imágenes
- Mensajes de marca
El objetivo es crear un diseño atractivo y coherente con el branding.
5. Selección de materiales y acabados
Los materiales y acabados influyen tanto en la estética como en la percepción de calidad.
En esta fase se decide:
- Tipo de papel o cartón
- Acabados (mate, brillo, relieve)
- Opciones sostenibles
La elección debe estar alineada con el presupuesto y el posicionamiento de la marca.
6. Creación de prototipos
Antes de producir en masa, es fundamental crear prototipos. Esto permite:
- Ver el diseño en un formato real
- Comprobar medidas y cierres
- Detectar errores de diseño o producción
Los prototipos ayudan a evitar problemas costosos más adelante.
7. Pruebas y ajustes
Una vez creado el prototipo, se realizan pruebas reales:
- Transporte y manipulación
- Apertura y uso
- Reacción del usuario
Con el feedback obtenido, se hacen los ajustes necesarios para mejorar el packaging.
8. Producción del packaging
Cuando todo está validado, se pasa a producción. En esta fase es clave:
- Controlar la calidad
- Verificar colores y acabados
- Asegurar tiempos de entrega
Una buena coordinación con el proveedor garantiza un resultado final óptimo.
9. Evaluación post-lanzamiento
El proceso no termina con la entrega del packaging. Es importante evaluar:
- Opinión de los clientes
- Funcionamiento en el canal de venta
- Costes y eficiencia
Esta información será muy valiosa para futuras mejoras o rediseños.
Conclusión
El proceso de creación de un packaging personalizado requiere planificación, análisis y atención al detalle. Seguir estos pasos permite crear envases que no solo sean visualmente atractivos, sino también funcionales y alineados con la estrategia de marca.
Un buen packaging es el resultado de un buen proceso.
