Hace poco, Hacienda detectó un desvío de más de 6.000 euros para llevar a cabo el referéndum del 1 de octubre en Cataluña. El presupuesto acordado para este año de la Generalitat en lo que respecta a cualquier actividad vinculada a procesos electorales, era de 19.370 euros, pero hubo un exceso y los números muestran un total de 25.520 euros utilizados.
Esta discrepancia, provocó las sospechas del gobierno central y por ende se le concedió un plazo de tres días a Rosa Vidal Planella, la actual interventora general de la Generalitat, para que dé explicaciones.
Aún así, hasta el día de hoy Hacienda no recibió respuesta, lo que desmejoró aún más la relación entre la Generalitat y el gobierno central. Y como si esto fuera poco, se reforzaron aún más las medidas para controlar periódicamente los gastos de la Generalitat.
Por su parte, el secretario de economía catalán, Pere Aragonès, hoy advirtió de que si el gobierno de Rajoy suspende el pago del Fondo de Liquidez Autonómico a Cataluña, el Estado sería el principal afectado, ya que imposibilitaría a Cataluña pagar los impuestos que el mismo gobierno central impone.
Si se llega al extremo de cortar el FLA a Cataluña , la reacción de los mercados sería negativa, ya que se traduce a que el Estado ha dejado de ejercer su responsabilidad y por ende lo afectaría doblemente.

