A pesar de la creencia de la esfera política catalana, el pueblo dice que no al referéndum de independencia según los resultados arrojados por una encuesta.
Por un lado, el 48.6% de los encuestados se niegan a que Cataluña sea un estado independiente republicano, a diferencia de las personas partidarias a la independencia que representan el 44%. Esto da como resultado una diferencia para nada despreciable del 4.6% entre partidarios y no partidarios a la independencia, algo que no se esperaba por parte de los líderes del movimiento secesionista.
El 7.4% restante pertenece a las personas indecisas, dato interesante que sería de ayuda para que la esfera política pueda terminar de mover la balanza a favor o en contra del referéndum.
Volviendo al 44% de las personas que optan por el sí al referéndum, se les preguntó si seguirían manteniendo su posición si la independencia de Cataluña supusiera su salida de la Unión Europea. Para este caso, solo el 13.4% cambiaría su voto, dejando a un 81,5% a favor de la independencia.
Teniendo esto en cuenta, lo más probable es que no se llegue a celebrar el referéndum debido a que la mayoría de los catalanes mantienen el voto negativo ante la independencia y por la falta de claridad política por parte del movimiento secesionista.

